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La opera María de Agreda por Joseph Weber
Resulta interesante observar la atracción que Sor María de Jesús ha ejercido, no sólo en vida, sino también después de su muerte, en personajes de todo tipo y de distinta condición social.

¿ Qué atraería al famoso aventurero italiano del siglo XVIII Juan Jacobo Casanova de Seingalt? Corría el año de 1767 cuando Casanova entró en España, expulsado de París y de todo el reino francés. La primera noche la paso en Pamplona, la siguiente pernoctó en Ágreda. Bien es cierto, que, si nos atenemos a sus memorias, sus recuerdos de la villa y de Sor María de Jesús le resultaron poco atractivos aunque inquietantes espiritualmente.

El historiador y político francés Luis de Rouvroy, duque de Saint-Simón, pasó por Ágreda a finales de marzo de 1722 en su camino de vuelta a Francia. En sus memorias también tenemos referencia a esta visita. Sus impresiones del convento y de Sor María son poco positivas. Podríamos preguntarnos si el ser francés y estar al corriente de los problemas de La Mística Ciudad de Dios con la Sorbona tuviesen algo que ver.

Gaspar Melchor de Jovellanos, político ilustrado y escritor, pasó por Ágreda el domingo 29 de mayo de 1808. Sabemos por las crónicas que oyó misa en S. Agustín - iglesia de Nuestra Sra. de los Milagros en la actualidad - y posteriormente se trasladó al convento de la Concepción. La impresión que le causa el convento es totalmente distinta a los dos anteriores.

Gregorio Marañón, médico y escritor, y el también escritor Ramón Pérez de Ayala, visitaron el convento de la Concepción de Ágreda, en 1921. Ambos admiraron los objetos pertenecientes a Sor María; si bien Marañón, reflexiona en sus crónicas, y considera poco afortunados los consejos políticos de la monja.

También la monja de Ágreda tiene una arraigada tradición en ciertos estados de los Estados Unidos de Norteamérica, como son Nuevo Méjico y Tejas. En este último, hay una tradición indígena en la que se narra la última visita de Sor María a los jumanos. Después de alentarles para que buscasen a los misioneros, se fue elevando por el aire hasta desaparecer. Al día siguiente encontraron flores azules nunca vistas antes. Por su color y forma les hacían recordar el manto azul que siempre llevaba la dama, les dio la impresión de que habían aparecido donde se arrastró su manto. Así explican el origen de la flor oficial del estado, la que se llama el bonete azul.

Podríamos continuar con infinidad de experiencias en torno a Sor María. Para finalizar, cabría mencionar al compositor Joseph Weber, que basándose en la biografía del padre Samaniego de la Venerable, escribió una ópera en castellano. Fue estrenada en 1986 y ha sido representada en varias ciudades nuevomejicanas. La música y la coreografía fueron compuestas por Michele Larsson, empleando técnicas vanguardistas.

Bonete azul

El padre George J. Blatter, sacerdote de la diócesis norteamericana de Fort Wayne, Indiana, fue otra persona fascinada por Sor María. En 1900 descubrió La Mística Ciudad de Dios en una traducción alemana. Le causó tanto impacto, que aprendió castellano para traducirla del original al inglés. Tardo diez años, duplicando así el tiempo que, decían, tardó la Venerable en escribirla. En 1912, se editó, en Chicago, la traducción al inglés de La Mística Ciudad de Dios en cuatro tomos.
Gaspar Melchor de Jovellanos